
36 Recibido: 01/04/2024 - Aprobado: 10/06/2024
Velásquez Arias, R., y Tinoco Espinoza, M. (2024). Desde el Estado del Arte: una aproximación a la calidad en la
educación superior. Ciencia e Interculturalidad, 34(1), 36-54. https://doi.org/10.5377/rci.v34i1.19845
Año 17, Vol. 34, No. 1, Enero-Junio, 2024
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Desde el Estado del Arte: una aproximación
a la calidad en la Educación Superior
From the State of the Art: An approach to quality in Higher Education
Rianed Velásquez Arias1
Mercedes Tinoco Espinoza2
Resumen
El presente artículo describe el estado del arte del concepto de calidad en la educación
superior, trabajado a través del método: revisión de literatura, basado en la teoría
fundamentada según Wolfswinkel et al. (2013). Se definieron criterios de elegibilidad
a través de palabras claves definidas previamente y se estableció el período 2004
– 2024. También se realizó búsquedas en base a datos científicos: Web of Science,
Scholar Google, páginas web como: Education Resources Information Center: ERIC,
Redylac, Scielo, Dialnet y datos de Institutos de Investigación Universitarios. En la
recuperación de artículos se realizó la depuración según el título, el resumen y el texto
completo de cada publicación.
El estado del arte busca responder a la interrogante: ¿Cuál es la evolución histórica del
concepto de calidad? en el contexto, empresarial y de educación, particularmente en
el contexto latinoamericano y boliviano. Los resultados indican que las definiciones
y conceptualizaciones de calidad son múltiples y polisémicas, no solo porque varían
entre sí, sino porque reflejan diferentes apreciaciones o perspectivas, que deben
responder a necesidades específicas en productos o servicios. En la educación superior
no ha sido posible lograr un consenso sobre las definiciones de calidad, pero sí se es
consciente que la calidad debe estar vinculado al proyecto educativo que es dinámico
y cambiante. Por tanto, para el contexto de América Latina, es necesario, trabajar en
función del “Aseguramiento de la calidad”, en cumplimiento a exigencias mínimas que
1 Magister Scientiarum en Ciencias Biológicas y Biomédicas; Universidad Indígena Boliviana Comunitaria Intercultural Productiva
Quechua “Casimiro Huanca” – UNIBOL. rianedvelasquez@gmail.com. https://orcid.org/0009-0002-0540-1033
Master of Science in Biological and Biomedical Sciences; Bolivian Indigenous Community Intercultural Productive Quechua University
“Casimiro Huanca” – UNIBOL.
2 Doctora en Educación. Docente horario, investigadora. Universidad de las Regiones Autónomas de la Costa Caribe Nicaragüense
URACCAN. merceditatinoco@gmail.com. https://orcid.org/0000-0001-8582-6896
PhD in Education. Full-time teacher and Researcher. The University of the Autonomous Regions of the Nicaraguan Caribbean Coast
- URACCAN

Desde el Estado del Arte: una aproximación a la calidad en la Educación Superior
37Volumen 34, Año 17, No. 1, Enero-Junio, 2024. CIENCIA E INTERCULTURALIDAD
garantizan que las instituciones cuentan con las condiciones requeridas para realizar
sus funciones académicas esenciales.
Palabras clave: Educación, educación superior, calidad, calidad de la educación,
criterios de calidad y evaluación
Abstract
This article describes the state of the art of concept of quality in higher education,
worked through the method: literature review, based on the grounded theory according
to Wolfswinkel et al. (2013). Eligibility criteria were defined through previously defined
keywords and the period 2004 – 2024 was established. Searches were also conducted
based on scientific data: Web of Science, Scholar Google, web pages such as: Education
Resources Information Center: ERIC, Redylac, Scielo, Dialnet and data from University
Research Institutes. In retrieving articles, the filtering was carried out according to
each publication's title, abstract and full text.
The state of the art seeks to answer the question: What is the historical evolution
of the concept of quality? in the business and education context, particularly in the
Latin American and Bolivian context. The results indicate that the definitions and
conceptualizations of quality are multiple and polysemic, not only because they vary
among themselves, but because they reflect different appreciations or perspectives,
which must respond to specific needs in products or services. In higher education
it has not been possible to reach a consensus on the definitions of quality, but it is
known that quality must be linked to the educational project that is dynamic and
changing. Therefore, for the context of Latin America, it is necessary to work in terms
of “Quality Assurance”, in compliance with minimum requirements that guarantee
that institutions have the conditions required to carry out their essential academic
functions.
Keywords: Education, Higher Education, quality, quality of education, quality,
and assessment criteria
I. Introducción
Desde la aparición del ser humano en la tierra, el tema de calidad ha acompañado
a la humanidad, el hombre ha sido perseverante en sus acciones por mejorar su vida
en todos los aspectos y esta búsqueda constante por mejorar, ha traído los avances
tecnológicos que le facilitan la vida cotidiana en el siglo XXI. Hoy en día, el término
de calidad es ampliamente utilizada y está presente en todas las áreas de la vida:
calidad en productos alimenticios, calidad de transporte urbano, calidad de vida,
etc. En este contexto, la calidad de la educación es otra más de tantas que existen.
Pero, ¿Será lo mismo referirse a la educación o a un producto empresarial? Desde

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38 CIENCIA E INTERCULTURALIDAD, Volumen 34, Año 17, No. 1, Enero-Junio, 2024.
que el mundo occidental incorporó este término a su producción, son muchos los
significados que se le han dado (López, 2019). Sin embargo, no existe una definición
única que abarque todos los aspectos de este. Inclusive, la ambigüedad explícita de
este concepto empezó a manifestarse desde el momento mismo de su aparición en el
vocabulario de los antiguos griegos (Bondarenko Pisemskaya, 2007), como veremos
en los siguientes apartados.
La calidad de la educación es de gran importancia para el desarrollo de conocimientos,
habilidades y aptitudes de todas las sociedades del mundo en sus niveles primario,
secundario y terciario de formación profesional porque, ayuda a las poblaciones
a reducir las desigualdades, alcanzar la igualdad de género, a vivir una vida más
saludable y sostenible, a romper el ciclo de la pobreza, fomentar la tolerancia entre las
personas, contribuye al desarrollo de sociedades más pacíficas. Esta temática también
se presenta en la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030, dentro los 17 objetivos del
Desarrollo Sostenible (ODS) que firmaron el 2015, asegurando alcanzar el desarrollo
sostenible para todos hasta el 2030, incluyendo la educación, por lo cual el Estado
debe tomar acciones para “Garantizar una educación de calidad, inclusiva, equitativa
y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos y todas”
(UNESCO, 2016a, p. 4). Sin embargo, una evaluación del avance en el cumplimiento
de esta meta por los países firmantes es preocupante porque presentan desviaciones
de la trayectoria deseada (ONU, 2023).
La calidad de la educación superior, universitaria o de tercer nivel de formación
profesional, sigue siendo tema de la agenda política en los países de Latino América,
en torno al debate sobre cómo definir la calidad y cómo los estándares y la evaluación
pueden promover la calidad (Bloch et al., 2022).
También se plantea como un reto tomar acciones sobre la calidad de la educación,
ante la emergencia de la gran diversidad de instituciones de educación de formación
profesional que surgieron en los países de América Latina, como una medida para
dar cobertura a las demandas y necesidades de la población en cada contexto ante la
falta de atención de las universidades ya establecidas.
Y este panorama trae consigo cuestionamientos que se deben plantear sobre lo
que se está entendiendo como Calidad de la educación en los contextos de las diversas
instituciones de educación superior, motivo de esta revisión documental, basada en las
cuestiones siguientes: ¿Cuál es la evolución histórica del concepto de calidad?, ¿Cuál
es la definición o concepto de calidad en el contexto empresarial y de educación?,
¿Cuál es el concepto de calidad de educación en el contexto latinoamericano y en el
contexto boliviano? A partir de ellas generar entendimientos sobre el estado actual
del tema calidad de la educación en el contexto de América Latina y Bolivia.

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II. Fundamentación teórica de la sabiduría y conocimientos
Antecedentes históricos
Desde la era de las cavernas y de manera instintiva, el ser humano utilizó el concepto
de “calidad” como un juicio de valor relativo, que le permitía realizar apreciaciones y
tomar decisiones sobre elementos que le eran de utilidad; pero sus preocupaciones
sobre la calidad se limitaban a la inspección, valoración y selección. Ante estas acciones
la calidad forma parte intrínseca de la naturaleza, al estar presente en la evolución de
los seres vivos, es un concepto que forma parte desde su creación, buscando siempre
mejorar las cualidades y características de los seres vivos y del ecosistema. La calidad
está implícita en las leyes de la naturaleza, siempre ha existido; sin embargo, no es
fija más bien es mutable (De Alcalde San Miguel, 2007; Cubillos Rodríguez y Rozo
Rodríguez, 2009).
Etimológicamente la palabra calidad viene del latín qualitas, que es una derivación
del latín qualis, palabra que indica cualidad, o el modo de ser. La palabra qualitas por
primera vez, fue empleada por Cicerón para transmitir el concepto de cualidad a la
lengua griega. Como categoría y concepto filosófico, fue introducida por Aristóteles;
quien llevó a cabo el estudio sistémico de la naturaleza de la calidad. Estableciendo
Hegel tipologías de la calidad -natural y funcional- e incorporando Marx, la calidad
sistémica. De esta manera, se establece que todos los productos (incluyendo educativos)
adquieren cualidades sistémicas de tipo social y reflejan su inclusión en el sistema
de relaciones sociales de la sociedad (Bondarenko Pisemskaya, 2007). Los autores
mencionados coinciden en definir la calidad como conjunto de rasgos esenciales que
hacen que un objeto o fenómeno sea lo que es y no otro, concibiendo este concepto
como absoluto y discreto.
Para los autores, Cubillos Rodríguez y Rozo Rodríguez (2009), Maldonado (2018),
es importante señalar que durante la historia del ser humano el término de “calidad”
ha cambiado, destacando las siguientes etapas de importancia:
Artesanal: donde se tenía que hacer las cosas bien, sin importar el esfuerzo o costo
para la satisfacción del artesano y el cliente. Durante, la revolución industrial: lo más
importante era satisfacer la demanda y obtener beneficios. En el periodo de la segunda
guerra mundial: lo significativo constaba el asegurar la eficacia, sin importar el costo,
se requería una producción mayor y rápida, con el fin de garantizar la disponibilidad
del producto. Ya en la Postguerra (Japón): lo relevante era hacer las cosas bien a la
primera, minimizar los costes, satisfacer al cliente y ser competitivo. En el resto del
mundo lo relevante era producir cuanto más mejor, satisfacer la demanda de bienes.

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El Autor De Alcalde San Miguel (2007), destaca que el avance en las tecnologías de
la industria y el desarrollo de los países se han ido implementando otras definiciones
de calidad como: control de calidad, Aseguramiento de calidad y Calidad total. Donde
cada una de ellas incorpora aportes para satisfacer las necesidades técnicas de un
producto, satisfacer al cliente, prevenir errores, reducir costos, la competitividad y
mejora continua.
Conocer el proceso evolutivo de la “calidad” ayuda a comprender la existencia de una
necesidad por ofertar productos o servicios que satisfacen o cumplen las expectativas
del cliente y de la sociedad en su conjunto. Actualmente, la “calidad” no solo es un
requisito esencial del producto sino un factor estratégico clave del que dependen las
organizaciones, para mantener su posición en el mercado y asegurar su pervivencia
en el tiempo (Maldonado, 2018).
En el Diccionario de la Real Academia Española (2023), se encuentran las siguientes
definiciones de la calidad: 1. Propiedad o conjunto de propiedades inherentes a una
cosa, que permiten juzgar su valor, como bueno, malo, etc. 2. En sentido absoluto,
buena calidad, superioridad o excelencia. 3. Adecuación de un producto o servicio a
las características especificadas.
Actualmente, como resultado de su evolución, el término calidad es un concepto de
juicio relativo, multidimensional, polisémico y polifacético, utilizado cotidianamente
en diversas disciplinas y cada persona puede comprender de una forma diferente.
La evolución del concepto se ha producido de modo paralelo a la evolución de sus
tendencias empresariales (López, 2019).
Diaz Muñoz y Salazar Duque (2021), destacan que el proceso evolutivo de la calidad
se fortaleció gracias a las teorías propuestas por los autores como Crosby (1980),
Shewhart (1997), Ishikawa (1972), Deming (1986), Taguchi (1986), Juran (1990) y
Feigenbaum (1991). Quienes son considerados como los padres de la calidad por sus
contribuciones, que ha permitido hacer de la calidad un concepto que a nivel macro
estudia y analiza de forma global a la organización y a nivel micro, relaciona y define
todos los procesos y políticas institucionales que inciden en el resultado final de los
bienes o servicios entregados al consumidor final.
Concepciones y definiciones de la calidad
A nivel empresarial
En un contexto empresarial, la calidad es un elemento básico como estrategia y
es determinante para la elección por los consumidores; el concepto dependiendo de
la óptica puede tener varios significados, por ejemplo, hacer referencia a una filosofía

Desde el Estado del Arte: una aproximación a la calidad en la Educación Superior
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de trabajo e incluso un estilo de vida a nivel empresarial que permite conducir a la
organización por el camino hacia la excelencia (Diaz Muñoz y Salazar Duque, 2021).
Según la Asociación Española de Normalización (UNE, 2015) en ISO 9000: se
define la calidad como el conjunto de propiedades y características de un producto
o servicio que le confieren su aptitud para satisfacer unas necesidades expresadas o
implícitas. Y López (2019), enfatiza que el concepto de calidad puede ser definido de
diferentes formas ya que es un concepto abstracto e impreciso. Por ejemplo, puede
definirse como el conjunto de propiedades o atributos que posee objetivamente un
producto o servicio. Otra, hace referencia a la calidad como la adecuación a unas
especificaciones impuestas para un uso o consumo determinado (Juran et al., 2005).
Además, en la perspectiva empresarial, la calidad tiene un concepto unificador
que incluye, los conceptos siguientes: Competitividad, entregas, costes, excelencia,
moral, productividad, beneficio, calidad del producto, cantidad/volumen, resultados,
servicio, seguridad atención al entorno, atención a los accionistas (López, 2019).
A nivel educativo
En el contexto educativo como declara la Conferencia Regional de Educación
Superior para América Latina y el Caribe (CRES) 2008, la Educación Superior además de
ser un derecho humano universal es un bien público social estratégico, atribuyendo al
Estado el deber de garantizar este derecho; porque los principios básicos en los que se
fundamenta la formación de los ciudadanos y ciudadanas son definidos por el Estado,
las sociedades nacionales y las comunidades académicas, las cuales deben velar que
ella sea pertinente y de calidad (IESALC- UNESCO, 2008) así mismo, estos principios
declarativos fueron ratificados por la CRES (2018). La Organización de las Naciones
Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), exalta la importancia de
la equidad, la inclusión, la calidad, el aprendizaje, el acceso y un fuerte compromiso
social en la educación superior actual (UNESCO et al., 2018).
Para que se logren tales aspiraciones, como lo mencionan los autores Martínez
Iñiguez et al. (2017), los Estados deben tomar medidas en sus políticas públicas y
educativas que además, deben seguir las recomendaciones emitidas por organismos
internacionales, como: la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura (UNESCO), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económico (OCDE), el Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo
(BID) y otros, buscando que la educación se adapte a las exigencias planteadas por la
sociedad. De ahí viene que la educación superior debe gestionar el talento humano
para responder a la sociedad del conocimiento, por lo cual se asigna un presupuesto
que condiciona, y cuestiona por los resultados obtenidos en las evaluaciones que
efectúan los organismos externos.

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A partir de los planteamientos antecedidos se desarrollarán las conceptualizaciones
de calidad más destacadas de la literatura. Desde la perspectiva del Instituto Nacional
para la Evaluación de la Educación (INEE), el concepto de calidad no puede disociarse
de la equidad, ya que no puede considerarse buena una educación desigual. También
tiene que considerar sus efectos a corto plazo, y su impacto en la vida adulta. Por
tanto, la calidad comprende varias dimensiones como: la pertinencia y la relevancia
que expresan la coherencia entre la enseñanza, las necesidades de los estudiantes
y la sociedad. La eficacia, refleja la coherencia entre los productos esperados —los
objetivos— y los realmente alcanzados; la suficiencia de los recursos de toda índole
y la eficiencia de su uso, que resulta de la coherencia entre insumos y procesos con
los productos logrados con ellos (INEE, 2006).
Los autores De la Orden Hoz et al. (2007), abordan el tema desde una propuesta
hipotética donde plantean que: la calidad de la educación universitaria viene definida
por un conjunto de relaciones de coherencia entre los componentes de la Universidad
concebida como un sistema. Por tanto, la vía para determinar la calidad de las
instituciones universitarias exigiría identificar las relaciones entre los componentes
de contexto, input, proceso, producto, propósitos y naturaleza de la Universidad, y
valorarlas en función de un conjunto de reglas bien establecidas. Como lo plantean De
la Orden Hoz y Colaboradores, la calidad de la educación universitaria en un modelo
sistémico de coherencias implicaría las siguientes relaciones entre sus componentes:
− Coherencia entre resultados y fines: funcionalidad.
− Coherencia entre resultados y metas y objetivos: eficacia o efectividad.
− Coherencia entre procesos y medios y resultados: eficiencia.
Por último, los autores aseveran que: “la calidad educativa es, un continuo cuyos
puntos representan combinaciones de funcionalidad, eficacia y eficiencia mutuamente
correlacionados, y su máximo grado, la excelencia, supone un nivel óptimo de coherencia
entre todos los componentes fundamentales del sistema”.
El enfoque de Sanatuario, para el concepto de calidad es relativo, porque el juicio
depende del punto de referencia adoptado. Es dinámico, porque la calidad nunca se
alcanza del todo y siempre pueden proponerse metas superiores. La calidad no es un
estado sino una tendencia: la autoexigencia permanente y razonable de superación,
la cual no puede provenir del exterior, sino sólo surgir del interior mismo del sistema
a mejorar. Asimismo, se argumenta que la calidad del sistema educativo no radica
sólo en el nivel de aprendizaje de los estudiantes, sino que refleja las relaciones de
coherencia entre todos los componentes del propio sistema (Sanatuario, 2007).

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43Volumen 34, Año 17, No. 1, Enero-Junio, 2024. CIENCIA E INTERCULTURALIDAD
También, plantean que la calidad de la educación puede entenderse como: a) algo
excepcional, en términos de los estándares de desempeño académico; b) perfección,
en torno a los procesos que la componen; c) capacidad para cumplir su propósito
(de enseñanza); d) retorno de la inversión realizada; o e) transformación, en tanto
evalúa su capacidad para agregar valor y empoderar a los estudiantes. A partir de
estas aproximaciones, la definición de calidad está relacionada con la capacidad
de la institución para cumplir con el objetivo de formación profesional. Donde la
formación profesional, es el proceso a través del cual el estudiante aprehende un
conjunto de conocimientos y herramientas específicas y entiende cómo combinarlas
con sus habilidades básicas para producir una tarea valorada en el mercado de trabajo
(Yamada et al., 2013).
Para los autores Yamada y colaboradores, el concepto tiene tres elementos notables.
Primero, la importancia del proceso de transmisión de conocimientos, que está ligado
a cómo la institución educativa diseña su funcionamiento para conseguir el mejor uso
posible de sus recursos pedagógicos. Segundo la relevancia de la información que se
transmite a los estudiantes, qué tan valorado es el conocimiento que reciben dentro
del mercado laboral. Tercero la habilidad del estudiante como determinante de su
capacidad para aprehender los conocimientos y herramientas y aplicarlos al momento
de llevar a cabo las tareas que el mercado de trabajo demanda. Es importante resaltar
que estos elementos se encuentran relacionados. Si la calidad de uno de ellos se reduce,
la capacidad de la institución para satisfacer su objetivo de formación profesional
también se verá comprometida.
En la perspectiva de Orozco Silva (2010), el concepto de calidad es una síntesis
de múltiples dimensiones que apela a componentes centrales como el talento,
características de los estudiantes, profesores, el uso de los recursos físicos y financieros
de la institución, a los procesos de organización, gestión y bienestar. Pero la exigencia
de la calidad no se agota en estos aspectos, aunque los modelos de acreditación trabajan
sobre estos elementos.
Retomando la práctica empresarial que constituye la calidad de un producto con
inspecciones y pruebas basadas en los estándares de lo que el mercado espera, la calidad
de la educación se asocia a la evaluación, entendida como medición de los resultados.
Concepción en la que subyace la convicción neoliberal de que la tarea central de las
instituciones no es la educación, sino la capacitación de los jóvenes para desempeños
de aplicación inmediata o competencias (Martín Calvo, 2018).
En el campo de la educación a diferencia de las empresariales el concepto de calidad,
es más compleja de comprender ya que debe ser entendida como la armonización
integradora de los diferentes elementos que componen: pertinencia como dimensión
de su calidad, eficacia en el logro de un servicio, satisfacción para sus destinatarios,
directos e indirectos y las metas que se persiguen. Para Martínez Iñiguez et al. (2017), el

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tema de la calidad es de gran relevancia y por ello se encuentra inscrita en las políticas
educativas de diversos países en América Latina.
III. Caminos y formas del cultivo y crianza de sabidurías y
conocimientos
La metodología propuesta para el desarrollo del presente artículo del estado
del arte es el "Método de revisión de literatura de teoría fundamentada" protocolo
propuesto por Wolfswinkel et al. (2013), que se adaptó para la selección y revisión de
la literatura pertinente y el proceso de delimitación y búsqueda de bibliografía. El
enfoque utilizado permite realizar un análisis exhaustivo y teóricamente relevante
en el tema propuesto.
Primeramente, se establecieron criterios de elegibilidad donde se definieron
criterios de inclusión y exclusión, se identificaron los campos de investigación, se
definieron los tipos de documentos y delimitación temporal, además, se precisaron
los términos de búsqueda y la accesibilidad (ver Tabla 1).
Tabla 1
Criterios de elegibilidad para la revisión de literatura
Criterios de elegibilidad
Criterio Inclusión Exclusión
Campo de investigación Educación, Educación superior Otros campos
Tipo de documento Artículos científicos, capítulos
de libros, documentos de
congresos, etc.
Ninguno
Delimitación temporal 2004 - 2024 Antes del 2004
Términos de búsqueda Educación, Educación
superior, Calidad, Calidad
de la educación, Criterios de
calidad, Evaluación.
Otros
Accesibilidad Acceso libre Acceso cerrado
Se utilizaron diversos métodos de búsqueda para la selección de los documentos,
particularmente por la accesibilidad a los mismos. Se recurrieron a bases de datos
Web of Science, Scholar Google, páginas web como: Education Resources Information
Center: ERIC, Redylac, Scielo, Dialnet y de Institutos de investigación de Universidades.

Desde el Estado del Arte: una aproximación a la calidad en la Educación Superior
45Volumen 34, Año 17, No. 1, Enero-Junio, 2024. CIENCIA E INTERCULTURALIDAD
Luego de haber seleccionado el corpus de literatura correspondiente, se
realizó depuración de la muestra según el título y el resumen de cada publicación y
posteriormente según el texto completo.
Estas actividades permitieron el planteamiento de las preguntas de investigación
¿Cuál es la evolución histórica del concepto de calidad?, ¿Cuál es la definición o
concepto de calidad en el contexto empresarial y de educación?, ¿Cuál es el concepto
de calidad de educación en el contexto latinoamericano y en el contexto boliviano?
para entender las definiciones y concepciones de calidad de la educación.
IV. Sistematización del cultivo y crianza de sabidurías y
conocimiento
Calidad de la educación superior en el contexto de América Latina
En América Latina y en el mundo, la educación superior se ha convertido en un
escenario donde se le brinda al individuo la posibilidad de seguir potenciando sus
habilidades adquiridas en la educación de primer y segundo nivel; cada nación tiene
una ardua tarea por realizar esta función, ya que las condiciones sociales, políticas,
económicas, son permanentemente cambiantes (Gonzáles, 2022).
Una característica de la educación superior en el presente siglo es la fuerte
expansión de la matrícula. La UNESCO-IESALC (2020) expone, que entre 2000 y 2018,
la tasa bruta de matriculación en la enseñanza superior en la región de América Latina
y el Caribe, aumentó de 23% a 52%. Este incremento de la demanda según Lemaitre
(2019), puede ser por diversas razones como: los cambios demográficos, políticas
públicas que favorecen el acceso a los sectores de menores ingresos a la educación
superior, la emergencia de una clase media que busca consolidar su estatus social y
por el incremento de la matrícula femenina. Esto ha conllevado a que la población
estudiantil sea mucho más heterogénea, con una gama de intereses, aspiraciones y
expectativas diferentes a las que la educación superior se había acostumbrado a atender.
Esto ha llevado que, dentro de una nación, surjan una diversidad de instituciones
de educación de formación profesional para su atención, con misiones diferentes,
enfoques pedagógicos diferentes, carreras diferentes, se organizan y financian de
manera diferente y operan bajo distintas normativas y de relacionamiento con el Estado.
Ante este panorama como plantea Lemaitre (2019), una definición de calidad juega
un rol fundamental para dar cuenta de esta diversidad, que permita la apertura a la
innovación responsable, que ajuste las exigencias en cuanto a recursos, procesos y
resultados de su pertinencia y que demuestre la capacidad del sistema de educación
superior para dar respuesta a las múltiples necesidades, aspiraciones, expectativas y
demandas de la población estudiantil heterogénea y adopte decisiones curriculares

EDUCACIÓN
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y pedagógicas pertinentes según sus propósitos que determinan la identidad de la
institución. De esta manera, dar garantía pública de que la educación superior cumple
con los compromisos adquiridos ante los estudiantes y la sociedad sobre las ofertas
académicas.
Aunque, en la postura de Lemaitre (2019), la calidad es un concepto difícil de
definir, sobre todo si se trata de llegar a algún consenso, en el campo de la educación
superior se han hecho múltiples intentos; el más conocido y difundido es el propuesto
de Harvey y Green (1993), que agruparon sus características en cinco aproximaciones
interrelacionadas: calidad como excelencia; perfección o consistencia, cumplimiento de
los propósitos declarados, relación costo-calidad (eficiencia) y, finalmente, calidad se
define como la capacidad de la educación para transformar al estudiante, mejorando sus
condiciones para participar activamente en el medio. En todas las aproximaciones a la
calidad hay elementos importantes y necesarias que se deben tomar en consideración.
También, autores como Stensaker (2007) y Atria (2012), se refieren a que la calidad
no puede analizarse separadamente del entorno social, económico y tecnológico en
el que se desarrolla la educación superior y de sus objetivos trasados.
Cualquier definición actualizada de calidad no puede dejar de considerar la
diversidad de la educación superior, lo que exige tomar en consideración su relevancia y
pertinencia, el respeto a las autonomías de las instituciones y la valoración de distintas
maneras de operar con calidad. La emergencia de esta diversidad institucional y el
aumento en el número de carreras, programas y estudiantes en formación generan
un escenario que representa uno de los principales desafíos para el aseguramiento de
la calidad en los países de América Latina y el Caribe (Lemaitre, 2019).
Sin embargo, en esta diversidad existe la capacidad de ofrecer oportunidades a
estudiantes con distintos antecedentes educativos y promover la movilidad social; para
responder a necesidades del mercado laboral. Sin embargo, en la mayoría de los países
prima el discurso sobre el modelo tradicional de universidad, fuertemente vinculado
con una perspectiva académica y de investigación, que desvaloriza otras maneras del
que hacer de la educación reduciendo la noción de diversidad a diferencias de calidad
o al grado en que una institución se acerca o se aleja del modelo ideal.
En tanto existen críticas, sobre todo referidas a la homogeneidad de los criterios
de calidad aplicados en los procesos de acreditación. En el último cuarto siglo, los
procesos de aseguramiento de calidad de América Latina han tenido un rol importante
en el establecimiento de condiciones básicas de operación en un contexto que durante
años estuvo desregulado; y se han logrado reducir diferencias significativas de calidad,
que ha sido reconocido tanto por los gobiernos como por las propias instituciones de
educación superior. Esto ha permitido responder a una amplia gama de necesidades
y demandas de una población estudiantil heterogénea (Lemaitre, 2018).