Revista Universitaria del
CARIBE
Volumen 32, No. 2, Julio-Diciembre, 2024
COPYRIGHT © (URACCAN) TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS ISSN: 23115807 PRINT ISSN: 23117346 Online
https://doi.org/10.5377/ruc.v32i2.22332
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Recibido: 18/06/2024 - Aprobado: 23/10/2025
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Núñez Peña, M., y Martín Reyes, T. Y. (). Grupos Científicos Estudiantiles: Retos para la formación de profesionales de la Pedagogía
Psicología. Revista Universitaria del Caribe, 32(), -. https://doi.org/./ruc.vi.
Grupos Cientícos Estudiantiles: Retos para la formación
de profesionales de la Pedagogía Psicología
Student Scientic Groups: Challenges for the formation of professionals in Psychology Pedagogy
Miralvis Núñez Peña
1
Taimi Yisel Martín Reyes
2
RESUMEN
El desarrollo de la actividad cientíca estudiantil constituye un componente esencial en la formación
integral de los futuros profesionales, al favorecer el desarrollo de habilidades investigativas, pensamiento
crítico y compromiso con la solución de problemáticas sociales. Sin embargo, en la carrera de Pedagogía-
Psicología de la Universidad de Granma se identicaron limitaciones relacionadas con la baja motivación
estudiantil hacia la investigación, escasa participación en eventos cientícos y reiteración de temáticas
investigativas poco vinculadas con las necesidades del contexto socioeducativo. Ante esta situación,
el presente ensayo tiene como objetivo exponer las experiencias de un sistema estratégico de trabajo
orientado a estimular el interés del estudiantado por la actividad cientíca desde los primeros años de
formación, a través de la organización y dinamización de los Grupos Cientícos Estudiantiles (GCE). La
propuesta se sustenta en el marco normativo de la educación superior cubana y en la integración de acciones
académicas, investigativas y extensionistas. Durante diez meses de aplicación se desarrollaron espacios de
debate cientíco, estrategias de captación voluntaria, actividades formativas y mecanismos de seguimiento
organizativo de los grupos. Los resultados evidencian avances en la participación estudiantil en jornadas
cientícas, mayor estabilidad en las tutorías y una progresiva incorporación del estudiantado a proyectos
investigativos y espacios de divulgación cientíca. Se concluye que la organización estratégica de los GCE
constituye una alternativa pertinente para fortalecer la cultura investigativa en la formación universitaria,
aunque requiere procesos continuos de evaluación y actualización para responder a los retos del contexto
educativo contemporáneo.
Palabras Clave: Actividad cientíca estudiantil, grupos cientícos estudiantiles, formación investigativa,
educación superior, pedagogía-psicología
1
Master en Sexualidad, Profesora e Investigadora del Departamento Pedagogía Psicología de la Universidad de Granma, email: mnunezp@udg.co.cu, ORCID:
https://orcid.org/0000-0002-2777-962X
Master in Sexuality, Professor and Researcher of the Department of Pedagogy and Psychology at the University of Granma
2
Master en Orientación Educativa, Profesora e Investigadora del Departamento Pedagogía Psicología de la Universidad de Granma, email: tmartinr@udg.co.cu,
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-2449-002X
Master in Educational Guidance, Professor and Researcher in the Department of Pedagogy and Psychology at the University of Granma
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ABSTRACT
e development of student scientic activity constitutes an essential component in the comprehensive
training of future professionals, as it promotes the development of research skills, critical thinking, and
commitment to solving social problems. However, in the Psychology–Pedagogy program at the University
of Granma, several limitations were identied, including low student motivation toward research activities,
limited participation in scientic events, and the repetition of research topics poorly connected to current
socio-educational needs. In response to this situation, this essay aims to design and implement a strategic
work system intended to stimulate students’ interest in scientic activity from the early stages of their
academic training through the organization and strengthening of Student Scientic Groups (SSGs). e
proposal is supported by the regulatory framework of Cuban higher education and by the integration of
academic, research, and extension activities. During a ten-month implementation period, several actions
were developed, including scientic discussion spaces, voluntary recruitment strategies, training activities,
and organizational monitoring mechanisms for the groups. e results show improvements in student
participation in scientic conferences, greater stability in tutoring processes, and a progressive incorporation
of students into research projects and scientic dissemination spaces. It is concluded that the strategic
organization of SSGs represents a relevant alternative for strengthening the research culture in university
education, although it requires continuous evaluation and updating processes in order to respond to the
challenges of the contemporary educational context.
Keywords: Student scientic activity, student scientic groups, research training, Higher Education,
Psychology-Pedagogy
I. INTRODUCCIÓN
La complejidad que caracteriza a las sociedades actuales demanda de una visión diferente para el análisis
de la realidad. Ante este hecho, el conocimiento, la manera de adquirirlo y asumirlo se convierte en el punto
de referencia que concreta una mejor comprensión de los procesos instructivos-educativos y sus efectos en
la práctica investigativa. Ante esta situación es un reto para las universidades proponer maneras diversas
que motiven la formación inicial desde el interés en la investigación y la ciencia. ¿Cómo hacerlo?, esa es
la cuestión que justica las reexiones que aquí se presentan, sin ignorar que hoy se asiste a una Era que,
contradictoriamente, está sustentada por avances cientícos acelerados en un mundo donde, en sentido
general, la juventud tiene menos interés por ambas.
Es aquí donde el profesorado afronta la meta de formar profesionales con un sentido del compromiso
con el entorno, que emane del vínculo con la gestión del conocimiento utilizando el trabajo cientíco
estudiantil como mecanismo central. Para la formación académica a nivel mundial es vital proporcionar al
estudiantado las capacidades intelectuales, los métodos y las herramientas que le permitan desenvolverse
en el área de sus especialidades y de sus futuras profesiones, a lo que contribuye la investigación cientíca.
En este sentido, la carrera Pedagogía Psicología de la Universidad de Granma mostraba dicultades que
obstaculizaban el desarrollo del trabajo cientíco estudiantil. Por ejemplo:
- Baja motivación del estudiantado para el desarrollo de trabajos investigativos y la presentación de
estos en eventos estudiantiles de cualquier nivel.
-
Desinterés por la participación en exámenes de premio, incluso siendo convocados por el profesorado.
- Interés exclusivo por el examen estatal como forma de culminación de estudios.
- Reiteración de temas investigativos que no se vinculaban con los conictos reales, actualizados y
fundamentales de la realidad socioeducativa actual en el municipio.
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Para completar el escenario se incorporaba a lo expuesto: la apatía ante actividades fuera de horarios
docentes, inestabilidad en las tutorías, desinterés por participar en espacios de divulgación cientíca,
limitaciones en la comunicación de resultados, expresados en habilidades comunicativas insucientes.
Todo ello reforzaba una realidad que se erigía constantemente como un desafío al profesorado líder de la
actividad cientíca en la carrera.
Es importante destacar que dentro de todos estos aspectos se comenzó a hacer énfasis en que la labor
del profesorado en la dirección del trabajo cientíco estudiantil es vital para el logro de los propósitos
denidos. En este sentido, una mayor calidad y eciencia en los resultados ayuda a los estudiantes a tener
mayor conciencia, aprender a estudiar, aspecto medular para un aprendizaje desarrollador lo cual no ocurre
espontáneamente, sino con el adecuado apoyo (Guerra et al., 2014).
Con la arrancada en la realidad descrita, se propuso como problema de investigación: ¿cómo estimular
el interés por la actividad cientíca desde la propia entrada del estudiantado en el primer año? Como
objetivo se denió: diseñar un sistema de trabajo estratégico que estimulara el interés del estudiantado
por la actividad cientíca. Las ideas que se exponen en el presente ensayo constituyen el resumen de las
acciones implementadas durante 10 meses (curso 2018-2019), las cuales ya muestran transformaciones
con respecto al escenario inicial.
II. DESARROLLO
Introducción al marco normativo para el trabajo con grupos cientícos estudiantiles
La universidad cubana es la institución, por excelencia, preservadora, desarrolladora y difusora de la
cultura de la nación. De esta manera, pone el conocimiento en función de una mayoría, siempre de manera
inclusiva e integral para garantizar los avances necesarios que la sociedad demanda. Hasta hoy la práctica
investigativa en esta institución, además de consolidar la producción y reproducción del conocimiento
cientíco, también se centra en la formación de profesionales que, desde los años iniciales de su carrera,
aprenden a construir el conocimiento, guiados por lógicas de trabajo especícas.
Con la distinción de cada especialidad, expresada en sus modelos de profesionales, modos de actuación
y contextos de trabajos, se adaptan estatutos generales que indican las pautas para el desarrollo de la
actividad cientíca estudiantil en el nivel superior.
En varias investigaciones Calzadilla et al. (2014), Finalé et al. (2016), Rodríguez et al. (2018), Williams et
al. (2017) y desde variadas denominaciones, la actividad cientíca estudiantil ha sido objeto de debate. Estas
no solo han atribuido importancia al desarrollo de habilidades y su conexión con la formación profesional,
sino que, además, han constatado su necesidad para la concreción de procesos pedagógicos más acordes
con el ser humano que exige la sociedad actual y futura.
En esta línea, Domínguez et al. (2018) denen la actividad cientíca como:
El proceso de búsqueda de nuevos conocimientos de forma intencional, planicada, organizada, y
sistémica; a partir de etapas concatenadas desde el punto de vista lógico y dialéctico que conducen a
la producción de nuevos saberes con los que se resuelven problemas de la práctica y la teoría. (p.108)
Es precisamente esa la denición asumida por las autoras de este ensayo, para quienes los Grupos
Cientícos Estudiantiles (GCEs) constituyen, dentro de ese proceso de búsqueda planicada, intencional,
organizada y sistémica, el dispositivo organizativo a través del cual se materializan las más variadas
alternativas de trabajo. Las autoras incluyen, además, la creatividad como otras de las características que
debe de poseer esa búsqueda constante del conocimiento.
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La organización y trabajo con GCE se desarrolla sobre la base de un marco normativo establecido a nivel
de país que se sustenta en:
Constitución de la República de Cuba (2019), Título III. Fundamentos de la política educacional,
cientíca y cultural:
Artículo 32. El estado orienta, fomenta y promueve la educación, las ciencias y la cultura en todas sus
manifestaciones. En su política educativa, cientíca y cultural se atiene a los postulados siguientes:
a)
Se fundamenta en los avances de la ciencia, la creación, la tecnología y la innovación, el
pensamiento y la tradición pedagógica progresista cubana y la universal;
f)
La actividad creadora e investigativa en la ciencia es libre. Se estimula la investigación cientíca
con un enfoque de desarrollo e innovación, priorizando la dirigida a solucionar los problemas
que atañen al interés de la sociedad y al benecio del pueblo;
g)
Se fomenta la formación y empleo de las personas que el desarrollo del país requiere para asegurar
las capacidades cientícas, tecnológicas y de innovación.
Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución (2017, p. 18-19) que
propiciaron actualizar los programas de formación e investigación en las universidades en función
del desarrollo económico y social del país y de las nuevas tecnologías (Lineamientos 98, 99, 103,104).
Resolución 2/2018 del Ministerio de Educación Superior de Cuba (MES, 2018). Reglamento de Trabajo
Docente y Metodológico de la Educación Superior Capítulo III Trabajo Docente:
Artículo 141:
El trabajo investigativo de los estudiantes es la forma organizativa del trabajo docente que tiene
como propósito formar, en los estudiantes, habilidades propias del trabajo técnico y cientíco
investigativo, mediante la práctica laboral u otras tareas que requieran de la utilización de
elementos de la metodología de la investigación cientíca. Contribuye al desarrollo de la iniciativa,
la independencia cognoscitiva y la creatividad de los estudiantes. Además, propicia el desarrollo
de habilidades para el uso eciente y actualizado de las fuentes de información, de los idiomas
extranjeros, de los métodos y técnicas de la computación, y del sistema nacional de normalización,
metrología y control de la calidad de nuestro país. (p. 689)
El artículo citado hace énfasis además en la necesidad de garantizar el trabajo investigativo del estudiantado
durante toda la carrera, en correspondencia con lo establecido en los planes de estudio, las particularidades
de cada carrera, tipo de curso y las necesidades del territorio.
Documento Base para el Diseño de los Planes de Estudio “E” donde se plantea que “(…), la educación
superior cubana está enfrascada en mantener su modelo de universidad moderna, humanista,
universalizada, cientíca, tecnológica, innovadora, integrada a la sociedad y profundamente
comprometida con la construcción de un socialismo próspero y sostenible” (MES, 2016, p. 3).
Este modelo se centra en la formación de valores humanos en cada profesional que egresa, con
características que integren habilidades, conocimientos, compromiso con su objeto de trabajo, en n, la
calidad que propicie el desarrollo ansiado por la sociedad cubana.
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Como parte de las bases conceptuales del documento citado se dene, además, la necesidad de lograr una
integración adecuada entre las actividades académicas, laborales e investigativas. La integración entre los
tres tipos de actividades debe hacerse efectivo en las diferentes formas organizativas del proceso docente
educativo, con énfasis en lo profesional. El componente investigativo estará presente en las actividades
curriculares y extracurriculares, fomentando en los estudiantes la independencia, la creatividad y la búsqueda
permanente del conocimiento.
Esta idea exige, como el propio documento lo aborda, la posibilidad de prever espacios donde se estimule y
además concrete, el uso social del conocimiento, mediante la práctica laboral como parte de la formación. Lo
que aportaría una visión analítica más idónea ante la solución de problemas sociales, culturales, económicos
y ambientales; así como, contar con las exibilidades que permitan adaptar el contenido de estas prácticas a
las necesidades de los territorios. Ello permite crear y utilizar, con toda la profundidad de ambos términos,
alternativas contextualizadas que estimulen la conformación y concreción de la actividad cientíca desde
los GCEs, amparados por iniciativas auténticas en cada especialidad.
Es una prioridad que en el pregrado se alcance un nivel de identicación y compromiso con el trabajo
investigativo desde la organización de los GCEs, pues, en opinión de las autoras, este el resorte que conecta
con las prioridades del gobierno cubano, de los Organismos de la Administración Central del Estado y las
demandas sociales del territorio, lo que deriva en la formación integral del potencial cientíco en los Centros
de Educación Superior y otras áreas relacionadas con la ciencia. Investigar desde la plena identicación
con la profesión, el territorio y la ciencia desde el compromiso social, necesita hoy de una sacudida total de
concepciones tradicionalistas para lograr, según Borroto (2015), de manera transdisciplinar el desarrollo
de un pensamiento complejo que produzca conocimientos a la altura de los nuevos tiempos.
Plena actualidad tiene estas ideas de Borroto, cuando las consecuencias de la COVID-19 a nivel mundial
han desmoronado, en cuestión de días, las estrategias socioeducativas que para algunas sociedades llevó
años conformar. Desarrollar ese pensamiento complejo es la alternativa que ya tiene que ser parte de los
procesos de enseñanza y aprendizaje. Hoy es una necesidad agregar nuevas perspectivas de análisis que
permitan descubrir, identicar, analizar, los sutiles reclamos de problemáticas que han resurgido o adoptado
nuevas formas a raíz del largo período de aislamiento físico y social que se ha experimentado.
Relacionado con lo anterior, Flores (2011) plantea que: “la formación que debemos implementar para
provocar la innovación es el aprendizaje para actuar en contextos imprevistos, para situarse frente a lo
diverso, e incluso, a lo contradictorio, y para saber relacionar con todas las realidades” (p. 32). Como expresa
el autor citado, la formación debe ser integrada e integral, que tome en cuenta el saber, la profesión, el
trabajo y la vida misma.
Ahora exploremos la respuesta a la siguiente interrogante ¿Cómo se concreta la organización de los
GCEs en la carrera Pedagogía Psicología de la Universidad de Granma?
Con la implementación del plan de estudios “E” la carrera dinamizó su concepción y reactivó los GCEs
sustentada en la exibilidad curricular que este propone y la exigencia de vincular de manera adecuada las
actividades académicas, laborales e investigativas. Desde todos los niveles organizativos, tanto horizontales
como verticales, se asumió como principio rector una idea que el Documento Base para la Confección de
los Planes de Estudios “E” indica:
(…), se han de crear espacios propicios que favorezcan la motivación por la actividad profesional,
el desarrollo de capacidades de análisis y razonamiento, la introducción de los avances cientícos
y tecnológicos, la adquisición de habilidades prácticas profesionales y otras relacionadas con el
trabajo cientíco, así como favorecer el trabajo en equipo y la toma de decisiones, el enfrentamiento
a situaciones de la vida real, la comunicación oral y escrita, el uso de diferentes medios para la
obtención de la información cientíca, entre otros (MES, 2016, p.13).
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Como parte de este documento se deende, además, el deber de propiciar la participación del estudiantado
en grupos de trabajo cientíco extracurriculares y en jornadas cientícas estudiantiles, como parte de su
formación integral.
Todos estos elementos propiciaron un escenario favorable para reorganizar lo que hasta el momento se
venía implementando. Así, en un principio y como fase inicial de la concepción adoptada, se estableció la
creación de espacios de discusión de temáticas de interés para el estudiantado y el profesorado desde los
cuales se estimulará la independencia, la creatividad y la búsqueda permanente del conocimiento. De esta
forma se establecieron los espacios jos de la carrera “Mi profesión” y “Generando Criterios”. Ambos como
extensiones de los servicios brindados por el Gabinete de Orientación Educativa de la carrera.
Con una frecuencia quincenal, estas dos alternativas para el encuentro cara a cara proponen temas para
el debate cientíco desde los contenidos estudiados en cada uno de los años. Ahora vinculados a conictos
del territorio, los que antes no se habían logrado trabajar desde espacios extracurriculares con determinado
nivel de sistematicidad. Estos sirvieron además para entrenar al estudiantado en el trabajo con familias,
escuela y comunidad tanto desde las prácticas laborales, como en las intervenciones comprometidas en
los proyectos de investigación cientíca y extensionistas.
Pautas organizativas de los GCEs
Los elementos que a continuación se exponen fueron desarrollados de acuerdo con el principio de
voluntariedad e interés del estudiantado. Aunque algunas de las acciones propuestas no se realizaron con
la intención explícita de que formaran parte de los GCEs, si era esa la idea latente en todo momento.
Se concibieron cada una de las acciones teniendo en cuenta la heterogeneidad que distingue a los grupos
de 1er año al ingresar a la carrera. Cada curso es diferente el estudiantado que ingresa al centro, es por ello
que es muy difícil mantener una misma estrategia, si no se organiza a partir de las siguientes interrogantes
que comenzaron a funcionar como ciclo estratégico de trabajo (ver Figura 1):
Planificar-organizar: ¿qué hacer?, ¿se debe modicar lo implementado en el curso anterior?, ¿cómo
comenzar las acciones nuevamente?, ¿en qué momento lanzar la primera convocatoria para conformar los
GCEs?, ¿qué actividades deben priorizarse para conformar sus planes de trabajo?, ¿cuáles son los escenarios
idóneos para desarrollar cada una de las acciones?
Controlar: ¿se cumplen con las acciones comprometidas en los planes de trabajo diseñados?, ¿se logra
involucrar a la mayoría en las acciones implementadas?, ¿qué acciones no funcionaron y por qué?
Evaluar-modificar: ¿aumentó el interés por la integración a GCEs?, ¿se superó el número de estudiantes
captados?, ¿mejoraron los índices de participación en espacios de divulgación cientíca?, ¿fueron viables
las acciones en correspondencia con los objetivos del año académico?, ¿qué acciones tuvieron un impacto
reconocido por el estudiantado y por la sociedad?
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Figura 1
Ciclo estratégico de trabajo con los GCEs
Fuente: Elaboración propia
Acciones como guía:
- Presentación de cada GCE en la semana de familiarización del primer año.
- Estimulación desde cada clase por parte de profesores líderes cientícos en temáticas anes al GCE
que lidera o del que es miembro.
- Divulgación de las líneas de investigación y profesorado investigador en cada una de ellas.
- Convocatoria puntual desde cada GCE.
- Captación de estudiantes desde el principio de voluntariedad.
- Promoción de acciones vinculadas al Gabinete de Orientación Educativa.
- Denición de primeras ideas de trabajo.
- Espacios jos de análisis y debate en el contexto educativo universitario como pruebas pilotos.
-
Seguimiento de temas en exámenes de premio, jornadas cientícas estudiantiles y eventos cientícos
en general.
- Participación en ciclos de conferencias especializadas.
- Cursos introductorios sobre temáticas como: género, inclusión educativa, orientación educativa,
trabajo comunitario, etc.
- Acompañamiento a intervenciones de años superiores en contextos comunitarios.
- Asignación de tareas investigativas sugerentes y motivadoras en acuerdo con los objetivos del año
académico.
-
Confección del plan de trabajo del GCE de manera equilibrada donde cada estudiante se vea reejado
como protagonista de las acciones del grupo.
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- Balance sistemático del cumplimiento de las actividades asignadas desde el GCE.
- Seguimiento y control de cada acción programada en los planes de trabajo del GCE.
-
Asunción de roles como facilitadores en trabajos grupales desarrollados desde proyectos institucionales
y extensionistas.
- Rendición del estado de las investigaciones en reuniones de trabajo del GCE.
Logros iniciales: Una batalla todavía en desarrollo
Si se compara de manera preliminar la situación de la carrera, en el momento de comenzar el estudio
(curso 2018-2019), con lo que en la actualidad se vivencia, es indudable el movimiento. No obstante, quienes
organizan el proceso en la especialidad Pedagogía Psicología, junto al estudiantado, reconocen que los
indicadores muestran resultados todavía muy por debajo de las posibilidades que la estrategia establecida
puede estimular.
No sólo las acciones concretadas, se unen a ellas la fortaleza alcanzada en los años académicos, la
riqueza del contexto objeto de la formación, las posibilidades que ofrece el plan de estudios “E”, la visión
ya establecida de buscar nuevas y diferentes maneras de gestionar el conocimiento y la ciencia.
En acuerdo con los sondeos de opinión, la observación participante y el intercambio en grupos de
discusión, realizados después de diez meses de trabajo, se constatan cambios en el interés del estudiantado
hacia la participación en jornadas cientícas, la asunción de roles como facilitadores en intervenciones
grupales en otras carreras con problemáticas similares, además de la denición de temáticas a investigar.
Otro aspecto reere mayor estabilidad en las tutorías y la confección de los planes de trabajo de cada
grupo cientíco estudiantil con una visión personalizada de quiénes lo conforman, teniendo en cuenta
el diagnóstico del cual se parte. La documentación de la experiencia identica un ligero aumento en la
participación de estudiantes en congresos internacionales, la necesidad de crear nuevos GCEs
1
y la inclusión
de temáticas no trabajadas hasta el momento en la carrera a través del currículo propio y optativo.
Otra de las evidencias emana de un discreto aumento en la participación en espacios jos y en proyectos
investigativos y extensionistas. Como resultado inicial signicativo se identica el accionar transdisciplinario
de asignaturas como Orientación Comunitaria, Sociología de la Educación, Psicología de la Personalidad,
Sociología del Género Aplicada a la Educación, con el trabajo de cada GCE tanto en contextos externos como
dentro de la comunidad universitaria. No obstante, la publicación en revistas cientícas estudiantiles es
una limitación que demanda de una reorganización que incluya acciones más especícas, este aspecto se
mantiene sin cambios en la dinámica de la carrera.
En este sentido, en la etapa de evaluar – modicar se detectó otra carencia que demanda modicar, ¿cómo
el profesorado actualiza la propuesta de temáticas que constituyen parte de las líneas de investigación de
la carrera? No es suciente aún el nivel de actualización de estas, hecho que ahora se torna imprescindible
al necesitar de un sentido agudo del cambio, de descubrir manifestaciones más solapadas de diversas
problemáticas, la propuesta de formas de intervención más a tono con las consecuencias inevitables de la
actual crisis económica y social que se sufre en las sociedades actuales.
1
En la actualidad la carrera cuenta con 5 Grupos Cientícos Estudiantiles: Generando Voces, Sentidos, Tras las Huellas de los Educadores, Gnosis y Salud y Bien-
estar.
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III. CONCLUSIONES
El estudio realizado, en especíco desde cada colectivo de año y de disciplina, demostró que las
acciones diseñadas e implementadas para la organización de la actividad cientíca estudiantil, en
estos diez meses de análisis, enriquecieron las pautas organizativas establecidas. Dinamizarla no
es una camisa de fuerza, demanda de la creatividad de quiénes pretenden modicarla en función
de mejores resultados.
Dentro de este proceso fue prioritaria la evaluación sistemática y la adopción de nuevas alternativas
en momentos especícos. De todas formas, no se puede concluir, simplemente se asumen los logros
iniciales mostrados, como puntos de partida para recomenzar otro ciclo estratégico de trabajo.
En la actualidad, la carrera muestra mayor organicidad, coherencia e integración, cambios que se
originaron a partir del sistema de trabajo creado, que como ya se ha planteado para que no caduque
necesita su constante renovación, ahora ante condiciones más complejas.
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